Mientras la noche dura consume el sueño y desvela los pensamientos, arde por dentro un mundo de sentimientos que nada, ni nadie puede apagar, quema el dolor como una llaga abierta curada con agua de mar, el estómago se encoge atraído hacia el interior, el fuego arde, como lo hizo siempre, la llama se aviva con el aire que ya no se mueve.
El viento fuera golpetea con rabia machacando el ventanuco, el calor dentro amansa sin duelo mi ataúd de pensamientos. Las horas pasan, el sueño no llega, la noche será dura, la tristeza me embarga. La ilusión renovada a duras penas gana un combate de perdedores, la mala suerte, sin duda, es una buena guía en las noches oscuras. Fuera, el viento me sobrecoge, dentro, no siento nada.
No hay canción más bonita para una noche sin sueños, en el que las palabras fueron avispas, en el que es difícil distinguir lo complicado de lo simple, en el que ya somos más viejos y sinceros, y qué más da, si miramos la "laguna" como llaman a la eternidad. Héroes del Silencio, "la chispa adecuada".
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