Mostrando entradas con la etiqueta literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta literatura. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de mayo de 2013

1984: Crónica de un cómic, crónica de una juventud I



En los años 80 toda una juventud nos criamos sin internet. Ni sabíamos lo que podía ser. Pero nuestros cuerpos, que iban mutando con pelos que nos nacían por cualquier sitio de la cara, estaban ávidos de conocerlo y de descubrir todo. El quiosquo de la plaza San Francisco se convertía en nuestro particular portal de google y sobre sus estanterías buscábamos todo el conocimiento que a través de las portadas podíamos extraer de sus revistas, libros y comics.


Junto con mi hermano, o a solas, nos pasábamos largo rato mirando todo lo que tenían, ojeábamos hojeando revistas y comics para ver lo que había salido nuevo esa semana o mes. Juntábamos nuestros ahorros y compartíamos de una forma muy peculiar los comics que nos gustaban. Uno de ellos era 1984, una revista de ciencia ficción que agrupaba a nuestros dibujantes favoritos. Esperábamos con ansiedad el nuevo número y nos lo llevábamos a casa como quien lleva un tesoro del que lo necesita saber todo.


Individualmente lo leíamos, un día tenía derecho a su uso uno, y al otro día el otro, así todo el mes. La primera semana el intercambio del 1984 del mes era delicado y cuidado al segundo, la última semana de ese mes, acababa archivado con el resto de números anteriores. Cuando lo leíamos por primera vez había una sensación de hormigueo en el estómago al continuar las historias que se iban desarrollando de un número a otro, y de las que memorizábamos viñetas e historias, hasta casi sabérnoslos de memoria. 1984 era una versión española de la edición americana realizada por Josep Toutain y Luis Vigil que supieron tomar el tirón de los grandes dibujantes españoles de aquel momento.


Juan Giménez era uno de los grandes. Su forma de dibujar máquinas, aviones y vehículos en general, todos rodeados de múltiples cables y con una imaginación desbordada y repleta de detalles. Juan Giménez es argentino y su temática fantástica y de ciencia ficción ligaba perfectamente con el contenido de la revista 1984.


Entre las historias seriadas que se veían en sus páginas, recuerdo "Cuestión de tiempo" sobre el año 1985, y anteriormente "Estrella Negra" y "Basura", aunque no recuerdo si estas salieron en la revista 1984. Sus viñetas eran todo un prodigio en el manejo de la acuarela y las tonalidades desaturadas con tonos grises, verdes y marrones.


Me quedaba maravillado con su forma de dibujar, copiaba sobre el papel su forma de trabajar las caras y las manos, no llegándole ni a igualar en la copia. A través de estas historias descubrí posteriormente una serie que había realizado en 1976 junto con Ricardo Barreiro, "As de pique", un cómic bélico de los aviones en la segunda guerra mundial, que asombra por su frescura y detalle técnico realizándola con tan sólo 23 años.


Las portadas nos decían mucho, suponían un anticipo de lo que nos íbamos a encontrar en el interior, y Toutain lo sabía muy bien, muchas de las portadas tenían la mano de Richard Corben, portadas que ilustraba con su magnífico manejo del aerógrafo y de los fotolitos que retocaba personalmente. Era para nosotros un auténtico autor de culto y muchas series pudimos seguir desde las páginas de la revista 1984: Mundo Mutante y Den entre muchos episodios sueltos, en los que las historias en blanco y negro eran casi tan buenos como los de color.


Historias de la mafia en las que los personajes aunque se exageraban hasta la caricatura producían un terrible miedo y crudeza. Corben no se cortaba a la hora de mostrar la violencia y el erotismo, en aquellos años de juventud, ambas cosas, se esperaban con ansiedad desmesurada. Todavía recuerdo como una cara se rasgaba por una navaja con el efecto tridimensional y de volumen que sabía aportar a sus dibujos, y también los enormes pechos con los que dibujaba a todos sus personajes femeninos.


Aunque la ciencia ficción y la fantasía eran sus principales temáticas para sus viñetas, el terror también es uno de sus preferidos, y en una revista paralela de Toutain, Creepy, que también comprábamos editaban algunas de sus historias llenas de hombres lobo y monstruos terroríficos.


La parte sexual de sus personajes nos llevaba a otros mundos repletos de acné juvenil, en aquellos tiempos en que el sexo se vivía como algo casi oculto y todos los descubrimiento se hacían como a escondidas, encontrar este tipo de historias hacían que te fijaras más que nunca en las viñetas de los dibujos.


Richard Corben siempre fue y será uno de los grandes, después de consagrarse y evolucionar poco a poco en su arte, en el que siempre ha reivindicado la lucha de las clases sociales reprimidas, su crítica al ejército y una renuncia en la actualidad al erotismo en sus dibujos. Todo un placer volver a releer aquellos comics y las sensaciones que me aportaban.

1984: Crónica de un cómic, crónica de una juventud II

miércoles, 10 de abril de 2013

Los topos autóctonos II



Continuo con el relato de algunos de esos personajes de nuestra historia, casi anónimos, que vivieron como fantasmas en sus propias casas, continuando una guerra que para ellos ya había acabado, para el resto de los españoles también, pero no para los triunfadores que mandaban. Dos grandes periodistas, Manu Leguineche y Jesús Torbado rebuscaron entre todos los pueblos para dar con los testimonios de autocautiverio que había en muchos pueblos de España. Fueron gente que no acabó en una cuneta o en el rincón de algún campo, fue peor que eso, se enterraron vivos en un cuchitril de sus propias casas renunciando al sol, a sus familias y a una vida en opresión, si es que no se puede estar ya más oprimido.


Manuel Cortés Quero
1906-1991 Mijas (Málaga)
Fue conocido como "el topo de Mijas" además de haber sido el último alcalde republicano del Ayuntamiento de Mijas entre el 3 de marzo de 1936 y el 23 de noviembre de ese mismo año. Al estallar la Guerra Civil, huye de su pueblo, a sabiendas de que le van a buscar para matarlo. Vaga por algunos frentes y tras finalizar la guerra, escondido, decide volver a su casa. El 17 de noviembre de 1939 de incógnito y aprovechando la oscuridad de la noche regresa a su propia casa en C/ El Pilar. Después de aquel día se confinaría en su propia casa durante 30 años, oculto en un falso cuarto que tenía por puerta un armario de ropa, con una radio que le acompañaba a volumen muy bajo en su soledad.


Su mujer, Juliana Moreno se encarga de llevarle todos los días uno de los diez ejemplares que del Diario Sur se repartían en el pueblo, uno para el Ayuntamiento, otro a la Guardia Civil, otro al cura, otro a la farmacia y otro, pero sin saberlo nadie, para Manuel Cortés. El 28 de marzo de 1969, escucha en su aparato de radio la noticia de que el Gobierno había concedido el perdón para todos los delitos que se hubieran cometido desde el 18 de julio de 1936 al 1 de abril de 1939. Perplejo y dudando mucho, decide creer la noticia y abandona su cautiverio de 30 años con 64 años de edad.


Primero se presentó al alcalde de Mijas, Miguel González Berral, que le acompañó a la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga. Al pasar por su puerta el miedo le comía por dentro y sólo se convirtió en llanto al oír del teniente coronel de la Guardia Civil que era libre. Desde ese momento su escondite quedó para el recuerdo de un tiempo vivido. Fue fundador del PSOE de Mijas y lo presidió hasta su fallecimiento en 1991. En la Casa Museo de Mijas se puede visitar una recreación de la que fue su habitación prisión durante 30 años. En 1972 Ronald Fraser escribió el libro In hiding (Escondido) que impresionó al dramaturgo Arthur Miller.








Miguel Villarejo, "Miguelico"
Bailén (Jaén)
El 29 de marzo de 1939 mientras prestaba servicio en el campo de aviación de Jabalquinto, en el cortijo de Vargas, convertido en un improvisado aeródromo republicano. Al entrar las tropas de Franco en Madrid huyó hacia la sierra para proteger su vida. Se escondió en la casa de sus padres pero las cosas no pintaban muy bien, se estaba buscando a los perdedores por las casas de todos los familiares. Se escondió en el huerto de su cuñado entre unas sacas. Al día siguiente se enteró que tres de sus compañeros milicianos fueron fusilados tras ser encontrados en sus casas.


Miguelico no pensaba ser presa fácil, cogió una escopeta y unos cartuchos y se escondió en la Sierra de Despeñaperros, solo y esperando a que fueran a por él. Había sido cazador furtivo y en sierra cazaba perdices que llevaba a escondidas para su familia en el pueblo y en alguna ocasión le dieron el alto los falangistas aunque consiguió escapar. Aunque pasó el tiempo, le seguían buscando. Sólo pasados diez años de esta vida en la sierra decidió esconderse en el pueblo, viajando de casa a casa de familiares para evitar sorpresas. Su mujer, Catalina, pidió un préstamo y se compró una casa, donde finalmente se instaló Miguelico en la cuadra en un agujero que había hecho y que tapaba con una tabla, que sólo abandonó en 1969 tras el decreto de prescripción de delitos de guerra.


Protasio Montalvo
Cercedilla (Madrid)
Fue el último topo en salir, ni más ni menos que en 1977. Permanecía oculto con la promesa de su hijo de que le vendría a buscar el mismísimo Felipe González y que miraba como hacer dinero con las entrevistas por la situación del padre. Montalvo había sido alcalde de Cercedilla y en medio de la contienda la sangre y la cuneta corrieron por los dos bandos. Tras huir en su pueblo le esperaban pintadas llamándolo asesino. Se escondió en la casa de la familia en la colonia de Collado del Hoyo donde criaban conejos y se movía dentro de ella con libertad absoluta. Cocinaba, limpiaba y cuidaba a los hijos enfermos, mientras su mujer salía a vender productos para los turistas.


Su hijo le traía la hierba necesaria para dar de comer a los conejos y por eso Protasio llamó a su escondite "la madriguera". Una hija se casó con uno de Cercedilla y se fue a vivir a Francia, lo que hizo pensar a las autoridades que su padre habría acudido con ella. En 1972 y 10974 tras padecer un amago de parálisis lo llevaron a escondidas a un médico de Madrid en la única vez que salió de su cautiverio. Permaneció oculto 38 años, salió con el pelo blanco y protegiéndose de un sol que le molestaba mucho. El País el 21 de julio, pocos días después de su salida, recogía como había cobrado 5.000 pesetas a dos reporteras suecas por cuatro minutos de entrevista.


Saturnino de Lucas Gilsanz
San Martín y Mudrián, 4 de abril 1911, San Martín y Mudrián, 6 de diciembre 1970
Fue un comercial y político socialista que se mantuvo escondido durante 34 años. Era hijo de familia numerosa y dedicada a la extracción de la resina, por lo que le tocó trabajar desde los seis años de edad. Padeció la polio lo que le dejó una cojera acentuada de por vida. Gracias a un maestro estudió y llegó a adquirir una notable formación en derecho, que le ayudó para defender en juicios a obreros sin recursos. Ganó por oposición la plaza de secretario en el Ayuntamiento de Torrijos (Toledo), pero al ser menor de 25 años no pudo tomar el cargo. Se afilió a UGT y al PSOE, presidiendo el sindicato de UGT de 1933 a julio de 1936.


El 14 de marzo de 1936 fue nombrado alcalde de su localidad y permaneció en su puesto, a pesar de que al estallar la Guerra Civil, Segovia había caído en manos de los nacionales. El 24 de julio el cura le avisa que los falangistas vienen a matarlo por orden de varios caciques que le tenían ganas. Se oculta en un arcón de la iglesia gracias al sacerdote y allí permanece durante cuatro años, sólo saliendo del arcón durante la noche. Desde 1940 se ocultó en el desván de casa de sus padres, en un espacio tan reducido que no podía ponerse ni en pie, pasando de más de 67 grados en verano a -20 en invierno, donde permaneció 30 años más de cautiverio. Tras la muerte de sus padres en 1968 se planteó salir, pero no lo hizo hasta el decreto de 1970. Salió con 59 años, dañado por la salud, con pérdida del juicio de tanta soledad y a los pocos meses falleció.


Teodomira Gallardo
Zarza del Tajo
Fue la única mujer topo que se ha documentado. Estaba casada con Valerio Fernández, militante comunista y alcalde de Zarza del Tajo, y que trabajaba además en el casino de Sana Cruz de la Zarza. Con 30 años se incorpora a la guerra que acaba con grado de teniente. Regresa a escondidas a su pueblo y rápidamente le informan que al alcalde de Santa Cruz los falangistas le habían roto las piernas y los brazos tras su detención. Valerio junto a Teodomira se van del pueblo y vagan por muchos sitios, hasta que en 1940 son detenidos, a él lo llevan a la cárcel de Santa Rita, en Carabanchel y a ella a la de las Ventas, ambas en Madrid. A los cuatro años se les juzga acusándoles de la muerte de un sacerdote. A Valerio le dan palizas constantemente y lo fusilan el 14 de marzo de 1945. El cura que decían haber matado fue encontrado en un baño de Madrid en 1947. Teodomira permaneció en la cárcel hasta 1947 y fue perseguida constantemente por su militancia comunista. Detenida en numerosas ocasiones con tres palizas diarias durante nueve días y observando las violaciones y torturas que hacían a otras compañeras.

Los topos autóctonos I
Los topos errantes I: Hiro Onoda
Los topos errantes II: Soichi Yokoi

martes, 9 de abril de 2013

Los topos autóctonos I



Recordando el otro día a mi fallecido tío Fabri, me vino a la mente lo mucho que le gustaba la lectura. Por el cuarto de estar de la primera planta de su casa pululaban libros que leía con entusiasmo inclinando sus gafas de ver de cerca. Cuando subía y no estaban mis tíos ojeaba sus libros de los que me entusiasmaban sus portadas y que para un niño significaba como algo prohibido, algo que era de mayores. Entre esos libros recuerdo con mucho cariño el de Los topos de Jesús Torbado y Manuel Leguineche.


Recuerdo que repasaba con avidez las hojas del libro, fijándome sobre todo en las fotografías, quedándome perplejo de esas vidas que se habían roto durante tanto tiempo por miedo. Leía los pies de foto y los comienzos de algún capítulo. Volvía a dejar el libro en su mismo sitio y volvía al poco tiempo para releer desde donde me había quedado. Las historias y ese miedo infantil lograron que ese libro se quedara muy dentro de mi y del que ahora quiero recordar algunas de las historias que lo componían en aquel libro que durante un tiempo fue catalogado de subversivo.



Eulogio de Vega Colodrón
21-1-1901 Rueda / 8-7-1995 Valladolid
Eulogio era un labrado más de Rueda, a los quince años con la efusividad de la juventud ingresó en la Sociedad de Agricultores de la UGT. Abandonó su pueblo para hacer el servicio militar entre 1923 y 1926 y le tocó participar en la Guerra de Marruecos. Al volver se casó y antes de la guerra civil ya tenía tres hijos. Poco a poco fue ascendiendo políticamente y en 1933 fue elegido secretario de UGT de la provincia de Valladolid. Fue alcalde de Rueda desde 1931 hasta 1934 en los que fue detenido por los sucesos revolucionarios de octubre. Tras la victoria del Frente Popular en febrero de 1936 fue puesto en libertad y retomó su alcaldía.


Con el alzamiento en 1936 Eulogio de Vega se escondió durante 40 días en un maizal, luego en un pozo en el que habían hecho un hueco y se escondían tres personas. Al llegar el invierno se instaló en su casa, ocultándose con la complicidad de su mujer. En 1944 tuvo una hija y su mujer para evitar sospechas se marchó a dar a luz a Úbeda, en casa de unos familiares, donde dejó a su hija al cuidado de su familia, pero le pusieron sus apellidos. Al casarse esta hija veinte años después, la policía reconoció los apellidos y al ver la edad lo detuvo en su casa el 30 de septiembre de 1964. Lo juzgó un tribunal militar que lo puso en libertad a los dos días por no justificarse ya la detención. Permaneció 28 años oculto.


Juan Jiménez Sánchez, "el cazallero" y Teresa Ramos
Alhaurín el Grande
Fue combatiente republicano, hecho preso fue sometido a trabajos forzados. En un descuido se consigue escapar para encontrar refugio en la Legión, deserta y, más tarde se convierte en el último maquis de la sierra malagueña. Su novia Teresa Ramos, le dice que lo deje y lo esconde en su casa de Alhaurín el Grande, donde se esconde en el hueco de un poyete de la casa. Oculto dependía del silencio de su novia que fue tentada por el capitán de la Guardia Civil con un millón de pesetas por decirle su paradero. En septiembre de 1957 fue detenido, después de permanecer oculto durante 13 años. Después de siete años de prisión, en 1965 fue beneficiado por un perdón del Día del Caudillo.


Juan y Manuel Hidalgo
Almáchar y Benaque (Málaga)
Durante la batalla de Málaga los hermanos Hidalgo se encuentran en Colmenar y escuchan los cañonazos y los disparos. Manuel tenía 27 años y su hermano Juan 31, eran ajenos a una guerra que no entendían a pesar de ser militantes de UGT. Les dijeron que se fueran y se marcharon huyendo del miedo y de la venganza. Emprendieron un camino hacia Almería comiendo hierbas o lo que encontraban en el campo. De Almería marcharon a Alicante, donde les dieron un salvoconducto, un fusil y un uniforme. Lucharon donde les mandaban y el final de la guerra les pilló en Valencia. Volvieron a su pueblo con sus mujeres, que no sabían que les había pasado, se escondieron durante 28 años en dos escondites diferentes, y las mujeres hacían de mensajeras. Manuel durante todo este tiempo no vio el sol. En 1966 salieron de sus escondites acogiéndose a un perdón de los años cincuenta.



Antonio Urbina "el desertor"
Santo Domingo de la Calzada, Rioja
Después de vagar por diferentes países durante diez años después de la guerra civil, decidió volver un día para refugiarse en su casa o vivir entre España y Francia. Consiguió pasar la frontera y llegó a su casa una noche, vivía sin salir de su casa, cuidando de las gallinas y ordenando las vacas. Un día su vecino Manuelón lo vio tras asomarse a una tapia y Antonio tuvo que fugarse a Francia a duras penas. Desde ese momento iba y venía desde Francia, se escondía temporadas y luego desaparecía. Se corrieron mil historias en el pueblo sobre Urbina, unos decían que se vestía de mujer, otros que se disfrazaba de mil formas. Antonio Urbina vivió como un fantasma.

Los topos autóctonos II
Los topos errantes I: Hiro Onoda
Los topos errantes II: Soichi Yokoi

lunes, 15 de octubre de 2012

Aquel tren llamado destino



Paseando estas vacaciones me topé con una de esas vías de tren que circundan casi todos los pueblos de la costa, sin casi barreras, ni protecciones, llevando ilusiones de ida y vuelta. En ellas aparecieron recuerdos de juventud, de atrevidas osadías en grupo con el afán de sentir el miedo en el cuerpo. Tardes de campamento con pesetas y duros chafados por un tren que apenas veía nuestros miedos crecer.


Allí, parado en un stop, obediente y cercano, sentí, eso que dicen siempre, de no dejar escapar un tren cuando te llama. A mi cabeza venían recuerdos que rebobinaban imágenes y años que pasan, intentando buscar un orden con cierta lógica. Ese corte en la orografía de dos líneas paralelas de frío hierro, me habían llevado a ese día en que sin saber, sin analizar tomé una decisión que cambió mi vida,  o tal vez, simplemente la guió. Un giro, una elección, donde el azar salió a jugar.


El sol perdonaba, y mis recuerdos fluían, mientras me colocaba en la mitad de la vía, miraba a la izquierda, y miraba a la derecha, ambos caminos parecían iguales, pero eran muy distintos sus finales. Recordé aquellos años de Universidad, enamorado de libros, fonética y palíndromos. Asiduo a cafeterías y tertulias, luchador en barricadas dialécticas y enamorado de las sombras de la amistad. En esos días apareció ante mi la oportunidad de conocer el mundo del diseño, la creatividad y la publicidad a través de una triste agencia que alegró mi corazón. Y compré su billete.


Y fue en aquellos días cuando dejé un poco aparcadas las tertulias y los libros, a Saussure y Sartre dormidos en los pasillos de una facultad. Busqué en los recodos del camino hacia lo desconocido soñando en el viaje de aquel tren llamado destino. Pasé por muchas paradas donde todo el mundo me decía que me apeara, pero seguí, no quería tener que lamentarme por un tren perdido.


Ha pasado mucho tiempo y aquel billete de tren me llevó hasta hoy mismo, con la misma ilusión y desconcierto de hace más de veinticuatro años, marcados de pasos hacia adelante y gritos en la oscuridad. Ahora miro el camino pasado y el que queda por recorrer, un escalofrío surge por mi piel, pero cuando viajas en el tren del destino no hay estación con el cartel de "bájate". Miro al stop, y sigo mi camino.

viernes, 13 de julio de 2012

Instituto Goya: COU-C 1985-1986



Ordenando el otro día cosas de un lado para otro, en un sitio en el que no tenía que estar, como pasa casi siempre, me encontré con una carpeta bastante grande repleta de dibujos e ilustraciones de los años 80 y 90, mi alegría fue indescriptible, muchos de ellos los daba ya por perdidos y no podía evitar la emoción mientras los volvía a ver con el paso del tiempo. Entre alguna de las joyas con las que me topé fue este panfleto-flyer que realizamos a finales del 1986 entre Rafael Alarcón, a los textos, y yo a los garabatos del curso de COU-C del Instituto Goya de Zaragoza.


En la portada lo del Himsthizutho Gholla no tenía precio, al igual que las ventanas rotas y un cartel pegado sobre uno de los pilares. A la izquierda una caricatura de Pellitero realizada a escondidas mientras él no pasaba de los pre-socraticos y nos repetía una y otra vez "en tanto en cuanto" o "os lo garantizo". En la otra cara los profesores que tuvimos aquel año y todos los compañeros de clase, algunos olvidados totalmente, como podréis ver en el artículo anterior que escribí sobre el curso de COU, todo un reencuentro en el tiempo 26 años después.


Allí estaban entre nuestros profesores la Sustacha, que era nuestra tutora y que por embarazo nos dejó de sustituta a la Josefina en las clases de Lengua. La "eses" a la que no hace falta decir de donde le venía el mote, fue la sustituta de la Palacios cuando le tuvieron que operar de varices. De la Romeo ya he hablado otras veces, y aquí he vuelto a recordar sus problemas con la vista y su duplicidad de gafas para cerca y lejos que intercambiaba constantemente. Finalmente la Casadevante, profesora de historia contemporánea, con su aspecto tan desaliñado y hablándonos de las revoluciones del XIX y XX como quien hablaba de la merluza del Cantábrico.


La Palacios era otra de las grandes, con sus historia del arte y sus apuntes, todos claros y perfectos con una máquina de escribir de letras cursivas y rectas, a los que acompañaba de carros y carros de diapositivas con aquella máquina que tanto ruido y calor daba. La Monja, esa enorme mujer a la que Rafa le dedicó tan bonita canción y que parece verla con sus manos manchadas de tiza que limpiaba a sacudidas entre sus palmas y su hábito marrón oscuro que parecía no quitarse nunca. Del Pellitero ya he hablado antes, inolvidable que nos dejó para la selectividad tener que estudiar la mitad del temario por nuestra cuenta. Cristina era la pequeña profesora de inglés que tuvimos, poca ilusión le ponía a las clases para ser veraces. Pilar creo que era la profesora de francés y de la que recuerdo su look totamente ochentero.


De los compañeros de clase ha sido todo un reencuentro volver a recordar sus nombres y sus caras, ya que de muchos de ellos casi ni me acordaba, aquellos fuimos el grupo de COU-C en el último año que algunos vivimos en el Instituto Goya, una etapa que acababa y otra nueva totalmente desconocida que empezaba. Os lo dedico a todos con los que pude compartir aquellos años.

lunes, 2 de julio de 2012

Doctor Deseo I: Al amanecer… seguir soñando



Hace ya un tiempo que ha salido a la calle el último disco de Doctor Deseo, y todavía no había podido dedicarle unas líneas a uno de mis grupos preferidos, pero el tiempo amontona mis post y el final del verano que agolpa el trabajo empujándolo hasta casi axfisiar, por fin saco tiempo y en estos días intentaré diseccionar su último disco y el concierto al que pude asistir en Vitoria el mayo pasado, todo un lujo, para al amanecer seguir soñando.


Encuadernación de lujo para su disco número 13, más allá de las supersticiones todo un ejercicio de querer sumar literatura, arte y canciones, un trinomio que viaja siempre en el vagón del deseo, y que ahora más que nunca toma su espacio y se expresa entre sueños y realidades.


Muy buena la elección de la portada de Lur Merino, autor de la dirección de arte del cd libro, basándose en el cuadro de Jesús Mari Lazkano, Los sueños del deseo, que a su vez se basa en el Viajero frente a un mar de nubes (Der Wanderer úber dem Nebeimeer) de Caspar David Friedrich. El personaje romántico cambia por una especie de Dr. Moriarty que no es otro que el mismo Dr. Deseo. El paisaje aislado y la frontera de los sueños, donde todo es posible es la linde desde donde surgen las diez canciones de este disco, brillantes en letras y algo faltas de guitarras más duras, aunque llegan afiladas al corazón y a los sentidos.


Casi todas las canciones nacen de los sueños, de los sueños que vivimos despiertos, de la ensoñación del deseo y la realidad de lo conseguido, de los sueños lisérgicos a los cuervos que transformados en dragones pueden por fin, ser vencidos. Así lo dice en su introducción citando al escritor inglés Gilbert Keith Chesterton: "los cuentos de hadas son más que verídicos; no sólo porque nos cuentan que los dragones existen, sino porque nos cuentan, que se les puede vencer". Toman y muy acertadamente la frase del gigante inglés que bailando entre religiones, creyente del demonio y en una larga semiconsciencia fruto de su enfermedad vivía entre sueños de los que decía: "El asunto está claro ahora. Está entre la luz y las sombras; cada uno debe elegir de que lado esta", finalmente moría un 14 de junio de 1936, a los 62 años.


Una edición de lujo para el cd que se encuentra insertado entre una de las hojas como si fuera una llave que abre la puerta de los sueños. El disco cuenta con amplias colaboraciones multidisciplinares que aportan su granito de arena en el territorio de los sueños del deseo como los escritores Bernardo Atxaga, Edorta Jiménez, Kirmen Uribe e Itziar Ziga que escribe: "Algunas madrugadas aguardo el sueño para que me alivie del lógico sinsentido y desenrede mi alma".


En el libreto se van repasando las canciones entre bellos versos que recomiendo leer antes de escuchar, para que cobren el verdadero sentido del que se esconden entre comas y puntos para contar sólo lo justo, sólo lo que el corazón quiere contar que la mayoría de las veces es mucho. Entre ellos se sigue viajando entre las obsesiones propias del grupo, el placer ligado al dolor, la tristeza que se reconvierte en alegría, la paradoja de la vida entre la realidad y los sueños, y tantos otros llenos de una esperanza que saca fuego de las ascuas de la tristeza que todos llevamos dentro:
Miro de frente a cada pesadilla.
Ojos de fuego en el país de los miedos.
Hay dragones rompiendo la noche.
Aunque a veces me asustan.
Saco la espada…
Sigo soñando.
Soñar, desear y atreverse / Doctor Deseo


Los relatos complementan el disco que conceptualmente hablando se cierra con la puesta en escena del brillante directo que realizan sobre los teatros. Microrrelatos que suman al valor del disco aportando frases e ideas que nos trasladan a mundos más reales que al que llaman real:
"Ahora sé que nadie se acepta si no ama sus sueños" / Itziar Ziga
"Recorre duratne la noche la frente de los amantes / y les hace soñar el amor; recorre labios de damas, /  y les hace soñar besos" / Bernardo Atxaga.
"Le llamaremos Doctor Deseo y le confesaremos que odiamos el orden de los alfabetos y amamos el desorden del deseo". / Edorta Jiménez


Al final podemos ver algunos fotos de los Doctor Deseo cuando aplicaban los conceptos de este disco al pie de la letra, vivían de los sueños de niño y disfrutaban creando reinos de papel que quemaban los dragones del miedo. De entre las fotos, no hay duda de cuál de los niños es Francis.


Buen disco de Doctor Deseo, aunque no es el mejor, nos hace bailar agarrados entre canción y canción soñando con otros mundos que podemos ver con los ojos abiertos y que tan sólo recuperando la magia que de adultos hemos calcinado, sabremos recuperar el tiempo perdido:
"A los sueños que entre miedos se perdieron,
aquellos que murieron poco después de nacer.
Y soñar lo que al alba ha de pasar,
para poder espantar,
tanta pena, rutina y soledad".
Hoy seremos tan valientes / Doctor Deseo

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...