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jueves, 5 de diciembre de 2013

Graffiti town 004: Red:mono



Sobre un saliente de una calle de Zaragoza me encuentro que muchas veces me mira el mono negro más rojo que he conocido. Una marca de ropa deportiva que sabe llevar su estilo a una experiencia visual. El detalle de las llaves cruzadas me encanta. I love it Red:Mono.


Zona Universidad / Zaragoza

viernes, 29 de noviembre de 2013

Graffiti Town 003



Una pared detrás de una gasolinera antes de llegar al barrio de Santa Isabel de Zaragoza esconde un precioso graffiti oculto de la "banana evolution"


Zaragoza / Barrio de Santa Isabel - Movera - Montañana

viernes, 18 de octubre de 2013

Parecidos razonables 001: De Virgin a Viryin's



Paseando el otro día por la calle Pilar Lorengar en Zaragoza me topé con este singular bar-café-pub con el sugerente nombre de Viryin's en unos sitios y Viryin en otro. No me pude reprimir a tirar unas fotos e inaugurar una nueva sección en el blog de "parecidos razonables", y es que algunas marcas o empresas hay que reconocer que tienen mucha guasa.


Hay que reconocer que la "g" de la marca original según se mire también se podría interpretar como una "y", y el parecido con Viryin de Virgin no es pura casualidad. Para que no faltara detalle el color también es semejante y hasta el rabito izquierdo de la V se ha cuidado.


En el letrero de arriba pone Viryin aunque a la derecha lo pluralizan, sólo los autores conocerán tan profundo secreto. Viryin, toda una marca cañí.

jueves, 10 de octubre de 2013

Acuarelas marinas



Poder ver a alguien dibujar en directo siempre produce una magia muy especial. Ver como de una hoja en blanco surgen líneas y pinceladas que dotan de vida a algo que antes no existía es una experiencia que me tendría horas mirando sin cansarme, totalmente magnetizado hasta ver el resultado final. Era el día grande de Llanes y aprovechando uno de los bancos nuevos junto al puerto este singular acuarelista, dibujaba aprovechando los rayos de sol y ajeno a las miradas indiscretas que teníamos los demás.


Dibujaba un skyline de las casas de Llanes al pie del mar del puerto y delante suyo simétricamente situado todo, sus acuarelas de pintar y sus acuarelas pintadas. En los otros dibujos dejaba entrever su buena mano con el lapicero y su gusto por el dibujo de cómic. Una maleta con pulseras y collares en el otro extremo ponía una nota graciosa en la escena.


Los niños pasaban y miraban. Se quedaban impresionados mirando ese papel de dibujo tan alargado y esa curiosa mesa hecha con un trozo de cartón, a veces no hace falta mucho más. Mientras una tarde maravillosa iluminaba las casas de la costa de llanes, unas acuarelas más marinas que nunca se apoderaban de su esencia a golpe de pincel.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Carteles y mensajitos 031: Comproro



Hay escaparates que entienden que repitiendo las cosas una, dos, tres, cuatro, cinco y hasta seis veces, dejan claro cual es su servicio y lo que ofrecen, y no seré yo el que diga que no tienen razón, pero a mi no me gustaría que me vieran entrando en esta tienda, y no por avergonzarme de vender algo de oro, que no tengo, para conseguir algo de dinero, sino por la vergüenza de entrar a un negocio que me provoca una contaminación visual importante.


Si lo que buscaban con los carteles es atraerme a mi me consiguen repeler y me fiaría antes de una joyería que de un negocio así, del que entiendo que precisamente muy profesionales no son, y es que los escaparates hablan de nosotros mismos. Pero que quede claro: comproro, comproro, comproro, comproro, comproro…

lunes, 9 de septiembre de 2013

Madrid 2020: la Botella medio llena o medio vacía



Madrid tendrá que esperar a ser olímpica. Desde Buenos Aires llegaban malas noticias en un viernes y sábado cargados de euforia y hasta un poco de arrogancia, que se convirtieron en perplejidad, incredulidad y algo de injusticia para todos los que esperábamos que Madrid por fin tuviera sus juegos olímpicos, pero si siempre las historias se pueden contar desde dos puntos de vista en esta ocasión más que nunca se podía ver quienes querían ver la botella medio llena o medio vacía, y entre medio de las dos puede que haya más de un interés puramente deportivo.


Buenos Aires se convertía en el punto final de un viaje en el que ya casi estaban todas las cartas echadas. Según los medios de comunicación españoles España partía como clara ganadora y aunque intentaban sosegar sus palabras dejando algún resquicio a la duda, aportaban datos con todos los apoyos que tenía nuestra delegación dentro de los miembros del Comité Olímpico Internacional. La lluvia torrencial que cayó en el momento de la presentación española parecía convertirse en una metáfora del despertar de una realidad.


La batalla por el tercer intento de ser olímpico había comenzado desde las cenizas de las dos derrotas anteriores, y eso guste o no, se nota. En Madrid 2012 pasó el corte olímpico por detrás de París, pero al final ganó Londres. En Madrid 2016 pasó el corte olímpico por detrás de Tokio, pero al final ganó Río de Janeiro que casi queda eliminada en la primera votación. De esos restos nació Madrid 2020, intentando organizar un proyecto olímpico low-cost y centrando en este valor su principal fuerza. Así se comenzó con una discutida elección de la marca que a muy pocos gustó y que sólo por su poca inversión económica teórica se pretendía justificar, y digo teórica ya que luego una agencia se encargó de cobrar lo que no se había hecho en primera estancia alegando mejoras y otras cosas.


Todo el proyecto se presentaba como sin casi gasto para los ciudadanos madrileños o españoles, el factor de tener casi el 80% de las instalaciones construidas parecía ser el gran valor de nuestra candidatura. Claro error estratégico nacido de los propios miedos internos, en lo que se quería hacer virtud venía escrita la pena. A un Comité Olímpico Internacional que quiere la mayor proyección mediática de unos juegos cargados de espectáculo, pabellones espectaculares y todo lo que contribuya a ingresos publicitarios les puede interesar promover una candidatura low-cost. Pero nuestros políticos y los medios de comunicación seguían creyendo que ese era un valor importante.


Y no quiero decir que no sea importante, pero los valores de nuestra sociedad actual, nos gusten o no nos gusten potencian valores como el espectáculo antes que el esfuerzo personal, aunque todo se pretenda liar y enmarañar para enmascarar los verdaderos objetivos. Un deportista espectáculo acapara casi todo el prime time de las televisiones y los que se esfuerzan pero quedan últimos sin casi medios se convierten en vídeos que se comparten en las redes sociales para aquellos que no quieren ver sólo lo que nos quieren vender desde la caja tonta, que no desde la Caja Mágica.


Por eso si se decide ir en una apuesta ganadora para ganar unas votaciones, nunca se puede ir desde un punto de vista contenido y low-cost, y menos cuando los que lo eligen no tienen ese problema, ya que como he dicho antes, lo que uno considera virtud se puede acabar convirtiendo en nuestra losa. Pero claro está, que lo que no es bueno para unos, era muy bueno como discurso para todos los madrileños y españoles, que después de tanto ajuste y recorte, entendían esta estrategia como la más válida, a la que se sumaba la del propio ego de no ser derrotados por tercera vez.


Pero mientras en España, políticos y medios de comunicación nos querían hacer ver lo que sólo ellos veían, en el resto del mundo lo tenían mucho más claro, y es que desde fuera las cosas se entienden mucho mejor. Imaginemos por ejemplo que sin gastar nada de nuestro dinero tenemos que organizar una fiesta por todo lo alto para vender los valores de la amistad y se nos presentan dos presupuestos, uno ajustado de precio, en el que nos dicen que van a reciclar el 80% de las cosas que van a poner y que lo hacen así porque están en crisis, a poco de ser invertidos y ya era el tercer presupuesto que nos pasaban sin haberles elegido; el segundo presupuesto, por contra, se llena de ilusión, de carteras llenas de dinero y con todo nuevo por construir. ¿Cuál elegiríais?


Por eso fuera de España las apuestas estaban muy claras, Tokio era la clarísima ganadora y Madrid sólo en alguna pequeña ocasión y por muy poco se pudo poner segunda, aunque ocupó casi siempre la tercera posición de las tres candidatas. Alguien puede creer que en este tipo de votaciones importa realmente las emociones, la nostalgia o las buenas intenciones, en detrimento de la repercusión económica y de los negocios añadidos alrededor de unas olimpiadas. ¿Se gana más con una sede reciclada o con una sede por construir?


Además de estos factores, las intervenciones de nuestros políticos fueron penosas, quitando la del príncipe Felipe que parecía más técnico que muchos ellos, las declaraciones y el nivel tan bajo de nuestros representantes, dudo yo que hubieran cambiado cualquier decisión de los miembros del comité a no ser que fuera a cambiar a peor.



Justificar como se puede ver en este vídeo que somos muy majos y muy simpáticos, aunque algunos no, parecen argumentos de muy poco peso para alguien que quiera de verdad conseguir una candidatura olímpica. Cuando algo se quiere se puede conseguir, pero cuando se asiste como convidado de piedra a algo que desde fuera tenían claro que si nos hubiera tocado sería un auténtico problema económico, y para resolverlo se confía en la improvisación y en el bla, bla, bla sin ningún tipo de estrategia pasa lo que pasa.


Y que puedo decir de la alcaldesa Ana Botella, su forma de presentar una candidatura olímpica hace que cualquier trabajo por muy bueno que esté planteado y ejecutado se quede en la anécdota y en un deseo de que no hubiera sucedido. Diversas ruedas de prensa previas la iban dejando como una representante que no tenía categoría para abanderar el proyecto que quería llevar adelante.



Su pronunciación en inglés y el detalle del café con leche en Madrid dejan un claro ejemplo de dónde no hay que llevar una presentación que quiera ser ganadora. Recuerda el discurso a los de la niña de Rajoy o a otros, donde el chascarrillo se come a todo lo bueno que se hubiera podido contar. Sinceramente lamentable.


Y así, con todos estos antecedentes pasó lo que tenía que pasar. Mientras en Buenos Aires se veía muy claro por todos los medios que no eran españoles que Madrid sería la última y Tokio la primera, en España todos se encargaban de hacer crecer una bola y un sueño que sólo veían los que lo querían ver, posiblemente potenciados por otras cúpulas que precisan de otros focos de atención para evitar que se siga poniendo el foco de la noticia donde tal vez interese mucho menos. La pena fue ver la ilusión convertida en desilusión de todos los que al calor de las noticias esperaban algo casi imposible.


Y finalmente, ganó Tokio, una lógica ganadora que aporta seguridad, nuevas instalaciones y valores olímpicos para justificar los verdaderos objetivos económicos del negocio que suponen las olimpiadas. Poco importaba para su elección el factor emocional de que para Tokio sean sus segundas olimpiadas y ni Madrid, ni Estambul han celebrado ninguna, y además, Estambul se ha presentado en cinco de las últimas seis convocatorias, pero los negocios son así. A nadie en el mundo le sorprendió su elección, salvo en España, un dato para reflexionar, sin duda.


A pesar de ello, la delegación madrileña se mostraba contrariada y fuera de cámara indignada. Normal, en todos aquellos que habían ido a apoyar y que encima de la mesa sólo ponían los valores deportivos como gran factor de victoria, pero de la misma forma que en el deporte no siempre gana el mejor, así hay que entender esta nueva derrota. Las palabras vacías y los discursos que defienden mentiras que sostienen a un gobierno que vive del desconocimiento de los ciudadanos, tiene en lo que ha pasado en Buenos Aires su más claro ejemplo.



Por suerte, ante las cámaras el Principe Felipe aguantaba el tipo y deportivamente aceptaba una derrota. Por pena, seguro que a la vuelta se intentan minimizar las verdaderas razones de la elección perdida, y como nos tienen acostumbrados nuestros políticos a no asumir errores y achacárselos a los demás.


No quiero acabar esta reflexión sin felicitar a todos aquellos que de corazón creen en el espíritu olímpico y que ajenos a los compadreos que se ejecutan en los despachos, no entenderán nunca como pueden suceder todas estas cosas. Sus valores son los que no debemos perder nunca y con ello y una buena estrategia y decisión se podrá conseguir ver a Madrid como sede de unas olimpiadas.



De todas formas, después de ver este vídeo uno puede sacar unas conclusiones muy claras del por qué no hemos ganado una vez más la sede olímpica de Madrid, y es que tal vez, haya una persona que es gafe en todos estos asuntos. Habría que reflexionarlo para la próxima vez.

lunes, 17 de junio de 2013

Aurotizados



Si, aurotizados, no habéis leído mal el titular del post, y seguramente ahora estaréis poniendo la misma cara que se me ha quedado a mi cuando estaba detrás de esta furgoneta. Habitualmente el bosque no deja ver los árboles, pero en esta ocasión, no ha sido así, y más, sumando mi afición por fijarme hasta en los más pequeños detalles.


Y es que tengo que reconocer que al igual que algunas madres tienen un poder especial para ver el polvo o la suciedad a distancia, yo creo que tengo un súper poder para detectar estas pequeñas curiosidades. Parece que no me fijo, pero de repente mi cerebro me dice que vuelva para atrás mi mirada que ha visto algo extraño, y tan extraño, lo de Instaladores aurotizados, tiene que ser lo último en instaladores con un áurea especial, de los más espirituales del mercado.


Por suerte me dio tiempo a sacar el móvil y darme cuenta que estas cosas existen. Habrá que conocer un poquito mejor a los de Climatext, y recordarles que lo del text no es precisamente su fuerte.

jueves, 6 de junio de 2013

Tres tiendas y un mismo mundo



Las ciudades cada vez se han convertido en un espacio más cosmopolita, tanto por sus gentes, como por sus costumbres, y cada vez más por sus negocios. Por eso no es extraño encontrarte con un negocio de nombre tan sencillo como: "Bazar Río de Amarillo de Jin", un nombre que parece traducido de google del chino al español. Un nombre sin mucho sentido y menos por lo que se intuye, justo debajo del nombre pone: Artículos de fiestas, ropa, regalos, bisutería, ferretería, calzados, etc…, nada que ver con los melones y las naranjas que tienen en la entrada que más tiene que ver con el letrero que se oculta en el toldo de Alimentación Fran.


En otro lado te encuentras una frutería que lleva hasta el fondo su especialización, ni más ni menos que Peras & Manzanas, con el detalle de casa fundada en 2006, toda una honra de veteranía. La pena es que luego en la frutería venden de todo, desde melones a naranjas al igual que en el Bazar Río de Amarillo de Jin, tal vez pronto se montará la competencia: Naranjas & Melones.


Y en otra calle no muy lejana nos encontramos con una tienda que podría estar en la misma Jamaica, Sin Fronteras Records, una tienda tuneada con unos códigos muy reggae y africanos. En definitiva, tres tiendas y un mismo mundo en un paseo por las calles de Gasteiz.

martes, 14 de mayo de 2013

1984: Crónica de un cómic, crónica de una juventud II



La espera a que nos condenaba cada mes 1984, convertía la compra de cada cómic en un rito, aunque salían del alma, era todo un placer pagar las 125 pesetas de los primeros números, hasta las 300 del número de despedida, se devolvían en una gratificación muy reconfortante al poder viajar a un mundo que se convertía en desbordante en una juventud que lo quería absorber todo y que tenía más preguntas que respuestas.


Enrique Breccia siempre me pareció un artista, un pintor, del comic. También era argentino, una gran cuna de los dibujantes de aquellos días. Venía de familia de dibujantes y se notaba, la influencia de su padre Alberto Breccia, gran maestro de maestros, y de sus hermanas que también continuaron la tradición familiar, hacía sus trabajos siempre interesantes. El cazador del tiempo era una de las obras que más recuerdo, además de las que realizó en posterioridad, como Alvar Mayor o El Sueñero, todas tocados de un surrealismo natural en él.



Fernando Fernández Sánchez era otro ilustrador barcelonés que participó desde el principio en la revista 1984. Prolífico desde su juventud y gran retratista, sabía conjugar con particular equilibrio partes muy acabadas con otras menos trabajadas, casi ausentes de nada más que línea. Trabajaba las composiciones de sus páginas como cuadros y eso se notaba en su resultado. Los guiones no eran especialmente lo suyo y su Drácula, publicado en Creepy, eran cuadros tras cuadros transformados en viñetas.


Había conocido su peculiar estilo ya con anterioridad en un comic que se llamaba Viaje alucinante y que nos habían regalado por aquellos ingresos que hacías en la caja el día del libro. Era toda una aventura fantástica trasladada al cuerpo humano, la recuerdo con mucho cariño y aprendí mucho con aquel libro, de dibujo y de sus contenidos, todavía conservo una palabra que aprendí de aquel libro en mis conversaciones cotidianas, que es fagocitar. Cuando la leí en el comic me hizo mucha gracia.


Otro dibujante que me llamaba mucho la atención era Josep María Bea, creador de historias de terror y fantásticas con un estilo muy peculiar, tocado de su enfermiza afición a los tebeos de niño que le llevó hasta un hospital por chupar la tinta de aquel entonces de las portadas de los tebeos. Creador de un universo muy peculiar y de monstruos con carácter propio, los reflejaba en sus Historias de la Taberna Galáctica o En un lugar de la mente.


Miguelanxo Prado era un historietista de un estilo muy personal y de gran sensibilidad. Su origen gallego aportaba una frescura al panorama de los dibujantes con los que convivía en la revista 1984. Era mucho más joven que todos ellos y su estilo de dibujo fluía más de las nuevas tendencias que de los dibujantes antiguos y de ahí salieron otros insignes dibujantes como Das Pastoras. Fragmentos de la Enciclopedia Délfica nos trasladaba a mundos imaginarios con un humor, casi rozando la caricatura, muy especiales y personales.


1984 nos acompañó durante muchos años, se inició en 1978 y concluyó en 1984, todo un periplo en los quioscos, en los que no siempre comprábamos el cómic. En primer lugar por no empezar desde el principio, yo creo que comenzamos a seguirla con más profusión a partir del número 20 o similar, y en segundo lugar dependía mucho de los dibujantes que aparecían en la revista para decidir si lo comprábamos o no.


Horacio Altuna fue otro de los dibujantes que descubrimos en aquella revista. Al principio con su blanco y negro potente que llenaba las páginas habitualmente acostumbradas al blanco de otros ilustradores. Es también Argentino y había visto algo antes de Las puertitas del Sr. López, del que me destacaba su estilo diferente de maquetación de viñetas, las líneas justas para definir los personajes y los espectaculares cuerpos femeninos que dibujaba.


En 1984 destacó con la serie Ficcionario, todo unos relatos de un mundo apocalíptico, en los que él es guionista y dibujante, y lo hace a un alto nivel en los dos aspectos. Su forma de contar las historias todavía me asombra, sus planos parecen secuencias de una película y los bocadillos ocupan el lugar justo en la escena, evitando la parte superior, únicamente, para contar siempre la mejor historia.


A Horacio Altuna lo he seguido desde entonces hasta hoy, y por descontado con sus series eróticas que publicó para la revista Playboy, donde a su blanco y negro incorpora el color de la acuarela de una forma brillante, al igual que su compatriota Juan Giménez, y donde todas las viñetas tienen su importancia sin sobrar ninguna, ni faltar otras. Todo un maestro.


También recuerdo que en fechas especiales se hacían ediciones limitadas o diferentes, que coincidían con las fechas de navidad o verano, y en las que la revista incrementaba su precio, pero también aumentaban las historietas de su interior. Los almanaques y o las colecciones seriadas en un sólo número eran otros de sus productos, pero la paga semanal no daba para tanto.


José Ortiz era uno de los dibujantes valencianos que más me gustaba. Su forma peculiar de sombrear y trabajar las zonas oscuras con rayado, le daban un peculiar aspecto a sus historietas. Después de trabajar mucho para fuera y en proyectos para Ediciones Metropol que agrupaba a dibujantes como Leopoldo Sánchez, que era su sobrino, Jordi Bernet, Mariano Hispano o Manfred Sommer, dio el gran salto popular con historias posteriores como Hombre o Las mil caras en Jack el Destripador.


En mayo de 1984, el comic de la fantasía y la ciencia ficción para adultos ponía fin a una etapa, que justificaba su nombre, pero este final ya tenía un principio, se llamaría Zona84, a diferencia de la versión americana de la revista que se llamó 1994. La nueva revista nacía con aspecto renovado y acogiendo las nuevas tendencias del cómic que se quedaban demasiado modernas en la veterana 1984, pero eso ya es otra historia.

1984: Crónica de un cómic, crónica de una juventud I

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