lunes, 22 de noviembre de 2010

Un mundo pequeño, un corazón grande



El mundo es muy pequeño, los espacios se muestran lejanos y los corazones los acercan haciendo que las distancias sean muy cortas. Cuando mi amigo Raúl me comentó que se iba a cruzar en bicicleta de costa a costa Estados Unidos y que a esa carrera le llamaban RAAM el junio pasado, se me pasaron tres cosas por la cabeza: la primera que estaba como una cabra, la segunda que sin duda lo conseguiría, y la tercera que la carrera tenía nombre de tetabrick de leche. Su corazón se erigía pletórico, mientras su cabeza le quería poner límites al reto, pero ante ese corazón es difícil luchar.


En la carrera estaban tres tipos igual de grandes que él montados en bicicleta, y otros cuatro ayudando en un trabajo más velado, pero igual de importante. La aventura comenzó y los cuatro ciclistas latían sobre sus bicicletas, sufriendo en cada kilómetro de esas carreteras americanas que tenían que compartir con vehículos y camiones, y cada centímetro de estas fue pisado por la goma de la rueda de sus bicicletas y fe contemplado por sus ojos, mientras gotas de sudor discurrían por sus gafas de sol. Cada vez estaban mejor y se sentían más fuertes, la debilidad de fuera ya no se empezaba ni a sentir, hasta que, como en una película, con los primeros rayos de sol, apareció un coche y se llevó a Diego Ballesteros por delante. En ese momento se paró todo, se paralizaron los sueños, los corazones pararon de latir, se pararon las bicicletas, se paró su mundo y se paralizaron las piernas de Diego. Todo se paró en aquel metro de carretera, con la bici destrozada, ruidos de sirenas de fondo y un helicóptero aterrizando en esa misma carretera, demasiado esfuerzo para lo que encima acabarían haciéndole en el hospital. Toda la vida de Diego empezó en ese momento en cámara lenta, todo iba despacio.


Pero al igual que los corazones se paran, vuelven a latir, y más en este tipo de gente tan grande, la cámara lenta cada vez es más rápida y ya sólo es cuestión de tiempo. Así, sin conocer a Diego personalmente, lo percibo como alguien cercano gracias a Raúl, y a partir de ahí es cuando el mundo se hace pequeño y se achica, cuando los corazones se atraen, Josema, mi amigo de Huesca y de padres barbastrenses me mandaba también información de Diego, y me decía que su primo, "el primaz" era muy amigo de Javi Subías, y que todos formaban parte de la misma cuadrilla, y ayer hablando con Toño Shaking Box, un manitas de la gráfica audiovisual, también conocía a Diego. El mundo, aunque no os lo creáis, es muy pequeño por fortuna.


Y mientras Diego continúa en el Instituto Gutmann, peleando contra su destino, reactivando su corazón y volviendo a fabricar sueños desde la base del castillo de naipes en que se convirtió su vida. Una lucha de un corazón grande, que se hace fuerte ante la adversidad y que cuando tiene momentos de flaqueza, no tiene más que cerrar los ojos y contemplar a toda su familia que le apoya, a su pareja que lo da todo por él, y si necesita más, vuelve a cerrar los ojos y ve todos los paisajes que sintió centímetro a centímetro camino a Pekín, la salida de la RAAM o cuando cruzaron los Apalaches, son fotos en su mente que nadie, ni aquel coche en Wichita, le podrán quitar jamás.


Mientras esto ocurre, en Wichita se crea un fondo de beneficios para Diego, y realizan actos para conseguir dinero y ayudara a pagar las facturas médicas y gastos que se generan en la actualidad, como a ayudar a preparar su nueva vida, con una vivienda adaptada a sus nuevas circustancias.


Y en Barbastro, sus amigos se mueven para intentar recaudar dinero y recientemente organizaron unos conciertos a los que asistieron 556 personas en el SMA de Barbastro, más corazones latiendo y más sangre que le llega a Diego. Ánimo, que ya queda menos.


Os dejo con la canción de Krisenka Finley "gente de corazón" dedicada a Javi Subías y Diego Ballesteros como podréis ver en el vídeo.

11 comentarios:

  1. Tkankius tronquete... Si preparo algo para el año que viene, que todavía está por ver, te animo a que te vengas...
    Gracias tiuuuuuu

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  2. Precioso David. Me contó Carmen hace unos días lo del accidente y me quedé a cuadros. Creo que este post es un maravilloso homenaje a Diego. Podéis contar con todo lo que se pueda hacer por estos lares por echar un cable.

    Un fuerte abrazo

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  3. Gracias por tu comentario, Fernando, se agradece mucho viniendo de ti.

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  4. Cada vez que oigo hablar de Diego se me pone un nudo en el estómago pero luego pienso que si él lo está superando, quién soy yo para ponerme triste. Lo importante en esta vida es superar las adversidades y si cuentas con familia, amigos y conocidos que te apoyan mucho mejor y veo que a Diego le apoya y le quiere mucha gente. Y es bueno saber también que a pesar de los días que corremos hay gente solidaria.

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  5. No hay mayor fuerza que la que reside en uno mismo, mucho apoyo para Diego.

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. Muchas gracias David por este recuerdo para Diego

    http://javibarbastro.blogspot.com/2010/07/diego.html

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  8. Gracias a ti Javi por aparecer por aquí y por tus palabras, y por cierto, el "primaz" no es otro que Miguel

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  9. Miguel no es solo un amigo, es como mi hermano y encima padrino de mi hija.

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  10. Como te decía el mundo es muy pequeño. Tú si que tienes un gran hermano y no el de la tele.

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